miércoles, 19 de agosto de 2009

La ala del colibrí

El Ala del Colibrí
Giovanni Galindo


Tzinacantlis de visión infrarroja
agitando sus alas al ritmo de candenciosas percusiones,
entre esculturas exhumadas,
miles de números y una sangrantehuelladigital.

Bifurcados en camuflaje,
impresos en el diafragma ocular de la diosa azteca;
recostada en el lecho resplandeciente de la salvaje y asimétrica Mansión de Quetzalcóatl.

Un paso al Universo Inmaterial
y son diezmados los Tzinacantlis por la estructura molecular del Ala del Colibrí Morador del Palacio de los Triángulos Invertidos

30 de septiembre de 2002, 10.25 pm

Yólotl



(A Carmen Alanís
magahermanabrujacósmica)



Entre hielos inmortales
y senderos anormales
me elevo
al Cerro Humeante

Mi sacrificio interior
la mente en excitación
flota con la Mariposa de Obsidiana

Palpitante se funde Yólotl
con Ehécatl Ardiente

Del ojo del volcán
bebo líquido magmático

Aún consciente
me desintegro en el trance
evaporo a la atmósfera solar

Al Quinto Sol
Tonatiuh Hambriento
creciente


26 de septiembre de 2002, 3.26 pm


Optofagia


Optofagia
Giovanni Galindo


Viajo en la nave letárgica
a través de exhalaciones profanas
emanaciones vaporas
incoloras

Inscripciones grotescas incandescentes
del oscuro ritual
entre laminadas paredes estrechas

Sale de la fosa fluorescente
y sobre el árbol artrítico
melancólico
solitario, sangrante
se mueve el juguetero demente
devorando la superficie colora
del iris alterado

(2 de septiembre de 2002, 11.15 pm)

Sinfonía Psicótica


Sinfonía Psicótica
Giovanni Galindo


Daga bestial incrustada en el cráneo
liso y quebrantado
indolente ante los hálitos sagrados

Canes pululan en el sepulcro
del psiconauta exangüe,
succionando el viscoso cerebro
transmutado,
con residuos de poesía

Engullen su vientre pútrido
cancerígeno
a la falsa luz de la urbe cósmica

Vidriosos ojos negros destilan
al nervio óptico
violado por la fragancia etérea

Cruza el cielo el nahual necrófago
buscando cerebros tersgiversados
con violín en mano
rechinando la Sinfonía Psicótica

(25 de agosto de 2002, 2.30 am)


Tonatiuhichan


Tonatiuhichan

Giovanni Galindo


Morir joven;

Arrollado, intoxicado
el corazón paralizado
en la lucha guerrillera
solo me extingo en la sierra

Siento la esencia que emerge
mi alma que se desprende
El dolor no concluye
la sangre cálida fluye

Ofrendo mi sangre a los dioses
Chalchíhuatl; agua preciosa
Alimento la vida cósmica
con sangre, néctar de flores

Veo mi cuerpo inerte
segregando líquido verde
una flecha homicida
ha terminado con mi vida

Dicen, te lleva una luz
yo veo psicodelia multicolor
extrañas formas alienígenas
ausentes espíritus mexicas

Escucho los lamentos
de guerreros muertos
Espíritus, Hombres del Águila
caminan sobre la pira

Más allá cantos ancestrales
excitados guerreros chamanes
bajo el misterioso efecto del peyotl
ataviados con piel de coyotl

Rostros con pintura de guerra
demuestran su mística fuerza;
teponaztlis tocando
y mágicas flautas soplando

Danzas dementes, invocantes
mil percusiones hipnotizantes
Horrorizado siento las presencias
al borde de la demencia

La dimensión cósmica
el universo paralelo

No he muerto
sólo cambié de mundo


(14 de mayo de 2002)

Hurakán


Hurakán

Giovanni Galindo


Dispersarme a los montes
libre, con los vientos
Ser sólo un fragmento
un ser sin consciencia

Percibiendo escencias;
formas, colores
sonidos, olores

Soy Hurakán viajero;
confuso
asesino artero

Me extiendo por los valles
y tomo fuerza en los mares
emigro sin rumbo

Nómada por el mundo


(mayo de 2002)